Clínicas veterinarias equinas

¿HAY QUE BAJAR LOS PRECIOS DE LOS SERVICIOS VETERINARIOS EQUINOS?

¿HAY QUE BAJAR LOS PRECIOS DE LOS SERVICIOS VETERINARIOS EQUINOS?

Rotundamente NO.

La crisis, que comenzó hace varios años, nos está afectando a todos; pero no de igual manera.

En el sector del caballo ha repercutido en la falta de rentabilidad de grandes yeguadas, que se han visto abocadas a reducir su actividad o a cerrar. Al propietario del caballo individual que está en una hípica, le afecta porque dispone de menos dinero para gastar en la prevención y/o tratamiento de su caballo, lo que le hace llamar menos al veterinario, tan sólo cuando ve a su animal mal. Al propietario que tiene el caballo en el campo, también le afecta al bolsillo el llamar al veterinario, y si antes no lo hacía, ahora lo hace menos.

Tan sólo mantienen el nivel de gasto en aquellos caballos de alto rendimiento deportivo y/o comercial, y aquellos con gran valor emocional para el propietario.

Lamentablemente, el cliente actual más frecuente es el propietario individual; y éste ha reducido el importe que decía a su caballo. Suelen preguntar a varios veterinarios equinos el precio de tal o cual procedimiento médico o quirúrgico, y muchas veces se deciden por el más económico. Es un error, porque en la aplicación de un servicio, el precio no lo es todo. Es importante todo lo que le rodea: persona que lo suministra, tiempo, información, …; en una palabra la experiencia del cliente.

Consecuencia, muchos veterinarios trabajan menos.

Respuesta, algunos de ellos bajan precios, para trabajar más, es decir, lo mismo que trabajaban antes de la crisis.

Es un gran error. Trabajar más, no es ganar más.

Los costes/gastos serán los mismos o mayores (si se trabaja con desgana) y los ingresos menores; por lo tanto, el beneficio será menor; y trabajando más.

Un cliente-precio es un cliente muy difícil de fidelizar. Siempre se irá con el que ofrezca el precio del servicio más barato. No interesa.

Si todos bajamos precios, la imagen profesional del veterinario caerá y trabajaremos más por menos.

Pienso que la respuesta frente a la crisis debe ser: ESPECIALIZACIÓN, ESPECIALIZACIÓN y ESPECIALIZACIÓN. Y algo relacionado con esto: FORMACIÓN.

¿Cómo están afrontando algunos veterinarios la crisis, de forma exitosa?

  • No bajando precios
  • Realizando rutinas que había dejado de hacer (arreglos dentales)
  • Especializándose: cojeras, nuevas terapias con PRPs, …
  • Formándose
  • Llegando a acuerdos con otros actores del sector equino

¿Qué hacer ante la crisis?

1.- Poner en práctica algo diferente. No siendo pasivo, esperando que la crisis pase y todo vuelva a ser como antes. Otro error: el cliente de hace unos años, cuando remontemos esta crisis, ya no será el mismo.

Recomiendo leer el libro “El regreso del consumidor”, José Luis Nueno, 2014. AECOC.

2.- No vale quejarse. Cuando nos venga la tentación, utilizar la regla de PPS:

  • El “Pero”, como técnica de positividad; al final de una frase negativa
  • Concentrate el lo que “Puedes hacer”, en lugar de lo que “tienes que hacer”
  • Transforma esa queja en una Solución, para mejorar

Recomiendo la lectura del libro “Prohibido quejarse”, Jon Gordon, 2009. Ediciones Urano.

3.- Buscar nuevas oportunidades y aprovecharlas. Cuando una puerta se cierra, otra/s se abrirá/n; es cuestión de buscarlo con ahínco.

Ver “10 claves para identificar nuevas oportunidades de negocio, javiermegias.com

En el número 40 de la revista EQUINUS, que se edita este mes de noviembre, hay un artículo propio titulado El error de bajar los precios de los servicios veterinarios equinos”.

Y tú, ¿qué piensas hacer?

 

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