Centros veterinarios

¿Veterinario Generalista Experto o Especialista en todo?

¿Veterinario Generalista Experto o Especialista en todo?

Aunque parezca lo mismo, el resultado para el cliente y para ti, como empresario es diferente.

Estar hoy al día en medicina y cirugía veterinaria, si se quiere ser eficiente en el sector tan competitivo como es el de los animales de compañía, y con clientes cada vez más informados y exigentes, es cada vez más difícil y requiere tener claro hacia dónde se mueve el negocio. Salen a la luz nuevos procedimientos diagnósticos, nuevos equipos, nuevos conceptos, nuevos tratamientos, nuevos… Es imposible estar al día de todo.

Es mejor ser un ESPECIALISTA en “Medicina y Cirugía Veterinarias GENERALISTA”, que ser generalista y saber de todo (es decir, tratar de “todo”; por temor a que si derivamos a otro centro se quedarán con el cliente), o generalista y dermatólogo (porque me gusta este área en concreto y asisto a muchos cursos y congresos de la especialidad).

Mi consejo: Sé un buen generalista (internista) y/o un buen cirujano (especializado en tejidos blandos) o pega el salto a ser un Especialista en Dermatología o en Medicina Felina o en ….

Diferénciate y aprovecha, que queda poco tiempo. Porque sólo los 2-3 primeros que lo hagan en cada provincia o capital de provincia, conseguirán el éxito.

Además, ese cliente cada vez más infiel, premiará a los que hagan esto. A los que sigáis siempre haciendo lo mismo, de la misma forma, os verán a todos igual y les obligaréis a decidir en base a los precios.

Esto exige tener las ideas claras, saber lo que uno quiere, saber hacia dónde va el mercado de las mascotas: las mascotas cada vez viven más, el animal geriátrico tiene determinadas enfermedades, es un paciente crónico, aparecerán cada vez más enfermedades que se veían poco antes,…, habrá especialidades que demandarán nuestros clientes: rehabilitación, oncología, neurocirugía, odontología, anestesia, unidades de dolor, neurología, oftalmología, geriatría,… Todavía no conozco a ningún veterinario que se proclame “Geriatra Veterinario”. El primero que lo haga, tendrá futuro.

Es fácil hacerlo, “si sales de tu círculo de confort”, en caso de ser un veterinario maduro; más fácil será para los más jóvenes, que aún no han entrado en el mismo.

Está bien que uno se especialice en lo que le gusta, mediante cursos, congresos, libros, revistas, estancias con compañeros,…, programas de formación oficiales europeos, etc… (sé que es difícil conseguir una diplomatura europea, y más una norteamericana), pero, por favor, valorar si lo que te gusta va en consonancia con el mercado. No vayas a especializarte en algo, que ya haya muchos especialistas en nuestro país, o que no vayas a tener potenciales clientes o muy pocos. O que el mercado no demande.

Antes teníamos servicios y productos, y buscábamos clientes para ellos. Ahora eso no sirve. tenemos clientes y tenemos que buscar los servicios y productos más adecuados y demandados por ellos.

Si la especialización no es lo tuyo, sé GENERALISTA EXPERTO.

Vuelvo al principio. Un cliente que acude a tu centro, va a valorar tu pericia como internista y/o como cirujano, y en función de lo que ocurra, acudirá o no a buscar una segunda opinión o a un especialista en esa patología de su mascota, o no. ¿No es mejor que, si no puedes diagnosticar y/o tratar de forma adecuada a un determinado animal lo derives a un especialista, de confianza, para que tu cliente tenga la mejor opción posible? Tu cliente verá que tú, derivas para darle un mejor servicio, que no perderás el control de su mascota (ya que estarás en contacto continuo con el propietario y con el veterinario al que remite) y que es lo mejor para todos. El cliente, una vez le resuelvan el problema, volverá a ti, encantado; a resolver todo lo relacionado con la medicina preventiva de su mascota (que es de lo que tienes que vivir).

En determinadas ocasiones, no retengas tiempo a tu cliente, con tratamientos largos, que a veces no conoces sus resultados; no intentes hacer el trabajo de un especialista, no encarezcas la factura del cliente. Deriva con responsabilidad. El cliente te lo agradecerá.

Yo, que me dedico a preguntar, por los parques y las calles, a muchos propietarios la razón de por qué llevan a su perro o a su gato a un determinado centro veterinario, las palabras claves son “credibilidad y servicio”. Y eso es: atención, explicar bien las cosas, demostrar que se piensa en el cliente, reconocer a veces que no se sabe de todo y es mejor derivar a un experto,… es la base de la fidelización.

¡OJO! Muy importante: Nunca criticar ni hablar mal de un compañero de profesión. Siempre está el socorrido: “Mi compañero le hizo un tratamiento adecuado, pero posiblemente no ha funcionado bien; vamos a intentar otra opción…”

Recientemente he publicado un artículo, junto a otro compañero, sobre este tema.

Puedes descargártelo aquí: Ventajas y desventajas de contar con servicios de especialidad asociados en nuestro centro veterinario.

Espero que te resulte e interés, esta reflexión.

Las 2 chaquetas del veterinario.

Las 2 chaquetas del veterinario.

Recuerda que un veterinario propietario debe de portar siempre 2 chaquetas: la de veterinario, y la de empresario.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí.
ACEPTAR
x
Más en Centros veterinarios
10 consejos para abordar los modelos de bajo precio veterinario

Si baja precios la competencia, tú no.

Cerrar